Roger

Encontrar el traje ideal en dos horas: ¿misión imposible?

Por Roger

Me tomo muy en serio la imagen personal. Para mí es muy importante vestir bien en todo momento. Una vez mi papá me comentó que hay que estar bien vestidos hasta para ir al abarrote. “Nunca sabes cuándo y dónde vas a conocer al amor de tu vida, más vale que estés prevenido”, me dijo cuando yo apenas tenía 12 años. Ahora, muchos años después, ya que soy todo un Arquitecto serio y tengo trato continuo con clientes, compañeros o proveedores, entiendo que la verdadera razón por la cual importa tantísimo estar bien vestidos, va mucho más allá del amor. Ya entiendo que nuestra manera de vestir es parte fundamental de la imagen que proyectamos, así que debemos echarle ganas en las mañanas cuando nos toque despertar y elegir qué ponernos para vernos a la altura de las circunstancias.

Estoy convencido que lucir bien también es cosa de hombres porque a las mujeres les encanta ver un hombre con estilo al vestir. Es por eso que presto especial atención a los trajes, que son prendas que distinguen en ocasiones especiales. Normalmente duro horas y horas para lograr elegir el indicado, así que me estresé muchísimo la semana pasada cuando tuve que comprar un traje nuevo en dos horas porque fui a una boda en Valle de Bravo pero el que tenía se manchó con vino tinto. No había tiempo suficiente para lavarlo y secarlo, así que me arranqué en mi Elantra por uno nuevo. El problema era que en dos horas iba a empezar la boda. ¡Sentí que era una misión imposible!

Quise volverme loco, pero afortunadamente en la primera tienda a la que entré tenían unos trajes increíbles. Me dieron un excelente servicio y encontré el traje perfecto. Incluso ahí mismo le hicieron los ajustes necesarios para que quedara a la medida. Confieso que hasta me gustó más que el que tenía. ¡Misión cumplida!

Comparte esta aventura

Déjanos tus Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SHARE

Encontrar el traje ideal en dos horas: ¿misión imposible?